La metodología implementada por la ciencia para acceder al conocimiento es la de separar, seccionar dividir la realidad. Para ella, no es posible captar la realidad en su totalidad es por eso que debemos recortarla, acotarla y enmarcarla en un dominio del conocimiento determinado. Es así como hablamos del dominio de las matemáticas, de la psicología, de la física, de la geografía, de la medicina. Dentro de cada uno de dichos dominios existen a su vez otros subdominios y así sucesivamente, en una suerte de capas de cebolla o muñecas rusas.
Pero ésta forma de ver el mundo no es más que una ilusión. Es una mera estructura que se ha organizado de una determinada manera dentro de nuestra mente y actúa en base a una fe inmutable. Aquí el hecho trascendente no es el tipo de estructura ni su organización, sino el hecho de la base de sustentación que le da credibilidad a esa maquinaria. He aquí unos de los secretos que te permitirán comprender porque muchas de las ideas y proyectos que se tiene en mente logran transformarse en realidad y porque otros no, independientemente del valor de la idea o proyecto.
La fe es la base de sustentación de toda verdad. No existe una verdad absoluta, o dicho en otras palabras existen tantas verdades como individuos que la sustenten con su fe. La idea que la ciencia no se sostiene con fe es una verdadera falacia. Los postulados fundamentales de la ciencia son como su propia palabra lo dice, postulados y por ende indemostrables. Ya Gödel nos ha hablado mucho al respecto. Quien entienda, quien comprenda el sentido profundo que existe detrás de ésta sentencia tiene la mitad del camino de sus logros recorrido. Se trata de una verdad tan simple como resistida.
El poder que la fe le otorga a la ciencia es inconmensurable. Se ha dicho de la fe que mueve montañas, expresión que a mi entender muestra con suficiente magnitud el verdadero poder que emerge detrás de la fe. Los nuevos descubrimientos, las grandes construcciones, los imperios, las novelas mas célebres, los objetos creados, las nuevas teorías, las transformaciones, los hijos, las guerras, todo tiene un solo origen. La fe es la responsable de todas las realizaciones que existen en el universo. La fe esta por encima de la ciencia, porque sin fe la ciencia no existiría.
Cuando Carlos Marx delineo su teoría socialista, realizo una descripción detallada del funcionamiento del sistema capitalista. No existió filósofo ni economista que pudo refutar las verdades expresadas en su análisis. Las críticas entonces se centraron en la imposibilidad de su puesta en práctica, se dice que es una teoría utópica. En verdad no creo que exista mejor análisis del sistema capitalista que es descripto por Calos Marx, quien lo estudie detenidamente podrá saber sin mayor esfuerzo donde esta el secreto de las grandes ganancias empresariales no es ni más ni menos lo que se conoce como plusvalía y mucha plusvalía se logra “conseguir que mucha gente trabaje para uno”
Pero el grave error del marxismo y de sus detractores es no haber comprendido que la base de sustentación del sistema capitalista no es el modo de producción capitalista. Pues el modo en que el capitalismo se desarrolla no tiene esencia en las estructuras y superestructuras, esas no son el origen, sino su base de sustentación. La verdadera fuente de su estructura y organización es el método científico y la fe inquebrantable que millones de personas ponen en él. Y paradójicamente, ciego ante este hecho, Calos Marx estructuró todo su desarrollo filosófico-económico en el materialismo científico.
Así como en la edad media, la única verdad era la que emanaba de la palabra de díos, así hoy la única verdad emana de la voz de la ciencia, verdad única e incuestionable. En lo esencial no hay mayor diferencia. Así como la iglesia instrumentaba la manera de transmitir la verdad, sus actuales sustitutos los científicos, son los que se encargan de transmitir la verdad científica, con un poco más de sofisticación. En la época medieval las campanas de la iglesia era la encargada de decir cuando para dios era el momento de trabajar, cuando el de comer, cuando el de dormir, cuando el de rezar. El tiempo era manejado por la verdad divina, el resultado de las cosechas estaba regulado por los caprichos de dios al igual que el haber nacido en un estamento determinado. Ese papel ahora lo ha acaparado la ciencia, que es la máxima encargada de dar todas las explicaciones, posee un metodo autovalidante, con lo cual deja fuera cualquier intento de trascenderlo.
Se que al comun de la gente le cuesta mucho comprender este tipo de comparación, les resulta casi imposible liberarse de la alienación producida por el pensamiento científico. Pareciera que la verdad cientifica es una verdad superior respecto a la verdad que en la edad media se le atribuía a diós, pero esa diferencia que se puede apreciar a simple vista, y que se siente como algo verdaderamente sustentable por una estructura de conocimiento superior, no es más que una diferencia de forma pero no de fondo. Toda el conocimiento cientifico es estadístico y se basa en las propias observaciones realizadas por el hombre proyectando sus resultados desde ese mismo método. Cabe preguntarse, nos enseña la ciencia a ser más felices? A no tener dificultades para vivir? A quitarnos la angustia existencial? Nos eseñada de todo. menos las que realmente uno necesita para la vida.
Prof. Daniel Bidolski
Director
martes, 8 de julio de 2008
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